Amplificadores de válvulas de hifi, guitarra y bajo

Reparación de amplificadores de válvulas: hifi, guitarra y bajo

Muchos talleres de electrónica reparan muy bien y aun así no tocan válvulas: son otras tensiones, otro instrumental y otro tipo de avería. Te ponemos en contacto con los que sí las trabajan, de equipo de música y de guitarra y bajo, y antes te decimos qué está pidiendo el tuyo para que no lo muevas a ciegas.

Un amplificador de válvulas comparte con los demás el envejecimiento de los condensadores, y añade tres cosas suyas. Dentro del chasis hay tensiones altas de verdad, que siguen ahí un rato después de desenchufar. Las válvulas son consumibles con vida propia, así que una parte de lo que le pasa al aparato no es una avería. Y lleva un transformador de salida que, si se estropea, suele marcar la frontera entre reparar y no reparar.

La válvula es un consumible, no una avería

Las válvulas de potencia van perdiendo emisión con las horas de uso. No se funden de golpe como una bombilla: el aparato se va quedando sin pegada, los graves pierden cuerpo, aparece un ruido de fondo que antes no estaba y el volumen hay que subirlo más para conseguir lo de siempre. Como el proceso es lento, el cambio se nota poco de un día para otro: aparece de golpe al comparar con el aparato ya puesto a punto.

No hay un plazo fijo: depende de las horas, del volumen al que se toque y de cómo esté ajustado el propio amplificador. Lo que sí es fijo es el orden. Las de potencia —las grandes, las que se ven brillar y calientan— se gastan mucho antes que las pequeñas de la entrada, así que un cambio no tiene por qué ser un juego completo. Las pequeñas aguantan tanto que a veces siguen siendo las originales.

Por qué después hay que ajustar el bias

El bias es la tensión que deja a las válvulas de potencia justo en el punto de trabajo correcto: ni tan bajo que la señal se rompa al cruzar de una válvula a otra, ni tan alto que se pasen la vida al límite y duren meses. Dos válvulas del mismo tipo y la misma marca no son idénticas entre sí, así que ese punto cambia con cada juego nuevo. Por eso el ajuste no es un extra del cambio de válvulas: es parte del cambio.

Es también la razón de que las de potencia se compren emparejadas —macheadas, en el argot del taller—, medidas para que las dos se comporten igual. Y de que los amplificadores con ajuste automático tampoco queden fuera de esto: esos circuitos trabajan con tolerancias amplias y absorben una diferencia pequeña entre válvulas, no una grande.

Cuando una válvula se pone al rojo

Si al mirar por las rejillas ves que la placa de una válvula —la pieza metálica gris del interior, no el filamento naranja, que ese es normal— brilla al rojo, apaga el aparato. En el oficio se le llama red plating, y significa que esa válvula está disipando mucha más potencia de la que puede. Ocurre por un bias mal puesto, por una válvula que se ha ido de valor o por un fallo en el circuito que la polariza.

Importa porque no siempre se queda en la válvula. Una válvula desbocada puede arrastrar al transformador de salida, que es la pieza cara y la que más veces decide que un aparato no compense repararlo. Apagar a tiempo es, muchas veces, la diferencia entre cambiar un consumible y quedarse sin amplificador. Si te ha pasado, dínoslo al escribir: cambia lo que hay que mirar primero.

  • Pierde pegada y hay que subir más el volumen: válvulas de potencia gastadas.
  • Ruido de fondo o zumbido que ha ido apareciendo: válvulas pequeñas, o alimentación envejecida.
  • Placa de una válvula al rojo: apagar y no volver a encender hasta revisarlo.
  • Las válvulas duran pocos meses: el bias está alto, no son las válvulas.
  • Se corta o crepita al mover el aparato: zócalos o contactos, no consumible.
  • Estuvo años guardado y ahora se enciende: condensadores antes que válvulas.

Un ampli de guitarra y uno de hifi se reparan por lo mismo

Un amplificador de equipo de música y un cabezal de guitarra o de bajo comparten lo que importa aquí: las válvulas que se gastan, el ajuste que viene detrás y el transformador de salida. Lo que cambia es el uso —en un ensayo o en un escenario el amplificador se lleva al límite a propósito, y eso consume válvulas mucho más rápido— y las manías de cada modelo. Hay modelos conocidos porque el punto de trabajo se les desplaza a medida que el chasis coge temperatura, y otros que trabajan en clase A y se autoajustan, dentro de un margen que también tiene tope.

Trabajamos con talleres que reparan amplificadores de válvulas. Unos vienen del equipo de música y otros de la guitarra y el bajo, y no todos hacen las dos cosas. Dinos cuál es el tuyo, la marca y el modelo, y te ponemos en contacto con el que lo repara.

En una radio de válvulas pasa justo al revés

Conviene no trasladar esto a una radio antigua. Ahí las válvulas casi nunca son el problema: trabajan con potencias pequeñas, se gastan poquísimo y lo que suele estar acabado son los condensadores. Cambiar las válvulas de una radio antes de mirar lo demás es gastar dinero en la pieza que probablemente esté bien.

Antes de mover el aparato conviene descartar lo tonto: prueba con otra fuente, con otro cable y con la entrada cambiada. Y si lleva tiempo apagado, no lo dejes encendido «a ver si arranca»: en un valvular guardado, ese rato es justo lo que puede convertir un condensador cansado en una avería.

Si lo que tienes es una radio de válvulas

Cuéntanos qué le pasa a tu equipo

Con el tipo de aparato, el modelo y el síntoma te decimos bastante antes de que el equipo salga de tu casa. Te ponemos en contacto con el taller que lo trabaja.

Cuéntanos qué le pasa a tu equipo

Si lo tienes a mano: suele venir en una etiqueta detrás o debajo. Si no lo encuentras, no pasa nada.

Si dudas entre dos, elige la que más se parezca y explícalo abajo.

Si viene de otro taller o lo miraste tú, decirlo cambia por dónde se empieza.

Preguntas frecuentes sobre amplificadores de válvulas

¿Cada cuánto hay que cambiar las válvulas?+

No hay un plazo en años. Lo que las gasta son las horas de uso y el volumen al que se toque, así que dos aparatos de la misma edad pueden estar en puntos muy distintos. La señal útil es el propio amplificador: cuando pierde pegada, el ruido de fondo sube y hay que subir más el volumen para lo de siempre, las grandes están pidiendo relevo. Las pequeñas suelen durar mucho más, y en muchos aparatos siguen siendo las originales. Si no sabes cuánto llevan puestas, dilo al escribir: acota mucho.

¿Puedo cambiar yo las válvulas?+

Sí, la parte de sacar y poner. Con el aparato frío y desenchufado no tiene misterio. Lo que no se improvisa es lo de después: hay que dejar el ajuste en su punto para el juego nuevo, y eso se hace con el amplificador encendido y con tensiones altas dentro. Sale más barato hacerlo tú, pero un juego mal ajustado se gasta en meses, así que el ahorro dura poco. Si vas a comprarlas por tu cuenta, mira primero qué tipo de ajuste lleva tu modelo.

Compré las válvulas y ahora me duran muy poco.+

Casi nunca son las válvulas. Cuando un juego dura meses, lo habitual es que el ajuste quedara alto y las esté haciendo trabajar por encima de lo que aguantan, o que algo del circuito que las polariza se haya ido de valor. Comprar otro juego sin revisar eso es pagar dos veces por el mismo problema. Dinos la marca, el modelo y cuánto duraron.

¿Por qué se compran emparejadas y no sueltas?+

Porque dos válvulas del mismo modelo no son idénticas, y en un amplificador se reparten el trabajo entre ellas. Si una conduce bastante más que la otra, el ajuste que le va bien a una le va mal a la otra: una se queda corta y la otra se pasa. Emparejadas cuestan algo más, pero evitan tener que elegir a cuál perjudicar y suelen durar más por eso mismo.

Se me ha puesto una válvula al rojo, ¿es grave?+

Apágalo. Si lo que brilla al rojo es la placa metálica y no el filamento, esa válvula está disipando mucho más de lo que puede, y el riesgo no se limita a ella: puede llevarse por delante el transformador de salida, que es la pieza que más veces decide que un aparato ya no compense. Es de las pocas cosas en audio vintage donde apagar rápido cambia el resultado.

¿Por qué no me lo lleva cualquier taller de electrónica?+

Porque es otro banco de trabajo. Un valvular funciona con tensiones de varios cientos de voltios que siguen ahí después de desenchufar, necesita instrumental propio para dejar el ajuste en su punto y recambios que no son los de la electrónica moderna. Muchos talleres que reparan estupendamente otro tipo de aparato no montan ese equipo porque les entran pocos valvulares al año. Trabajamos con los que sí lo tienen, y por eso lo primero que te pedimos es la marca y el modelo.

Mi amplificador de válvulas es de guitarra o de bajo.+

Entra igual. Lo que hay que mirar —las válvulas, el ajuste y el transformador de salida— es lo mismo que en un amplificador de equipo de música, con la diferencia de que un ampli de guitarra o de bajo se lleva al límite a propósito y gasta válvulas más deprisa. Dinos la marca y el modelo, porque hay talleres que vienen del equipo de música y otros de la guitarra y el bajo, y no todos hacen las dos cosas.

¿Vale la pena reparar un valvular antiguo?+

Depende casi siempre de una sola pieza. Condensadores, válvulas, potenciómetros y zócalos son trabajo conocido y con recambio. El transformador de salida es lo que cambia la respuesta: si está bien, casi todo lo demás tiene arreglo razonable; si está dañado, hay que valorarlo aparte, y en aparatos sin valor de mercado ni sentimental a veces no sale. Eso se sabe al abrirlo.